Con mamá en la playa nudista 3
El calor de la tarde todavía asfisiaba dentro del apartamento cuando Laura salió de la ducha. Traía el pelo húmedo y una toalla anudada justo encima de los pechos. Marcos estaba en el sofá, con la mirada perdida en el móvil, aunque no estaba mirando nada en concreto. Desde lo de la tarde el silencio entre los dos se había vuelto estanco. Ella pasó a su lado sin decir nada y entró en el dormitorio. Dejó la puerta entreabierta. Se oyó el ruido de cajones, de ropa moviéndose. Al cabo de unos minutos apareció en el umbral. Llevaba un vestido corto de lino blanco, muy fino, de tirantes. No llevaba sujetador. Se notaba en la forma en que la tela se le pegaba al pecho. El vestido le llegaba a mitad de muslo. En los pies, unas sandalias sencillas. —¿Me veo bien? —preguntó, girando un poco sobre sí misma, con una naturalidad que no terminaba de disimular que le importaba la respuesta. Marcos levantó la vista. Tragó saliva. —Sí… te queda bien. Laura sonrió de lado, como si hubi...