Con mamá en la playa nudista 6
Laura subió las escaleras con las piernas torpes. El vestido se le pegaba a los muslos por el sudor y por lo que todavía le resbalaba entre las piernas. Abrió la puerta del apartamento y la cerró a sus espaldas sin hacer ruido. Marcos ya estaba dentro. Estaba de pie en medio del salón, con la luz de la cocina encendida a su espalda. No estaba sentado. No estaba bebiendo agua. Simplemente la esperaba. Se miraron. El silencio se hizo inmenso de inmediato, casi físico. Él habló primero. La voz le salió baja y plana: —Te vi. Laura sintió que el estómago se le cerraba. Por un segundo no supo qué decir. Después intentó recuperar el control. Forzó una explicación de confusión. —¿Ah, sí? —contestó, con un tono que pretendía ser ligero—. En el chiringuito. Fui a tomarme algo. Te iba a decir si me acompañabas, pero te vi tan bién acompañado. Marcos no se movió. Solo la miró con más intensidad. —No en el chiringuito —dijo—. En la playa. Ella abrió un poco más los ojos, como si n...